miércoles, 26 de septiembre de 2007

PASAJERO DEL TIEMPO



Laberintos de miel

Universo de amor

Mil apiarios de versos

Y una mujer

Y en la soledad

Una estrella fugaz

Mil espacios vacíos

Y un hombre va

Pasajero del tiempo

Un amante de abril

Primavera en tus ojos

Que lo hacen vivir...

En el mundo del Net

Nuestra ruta espacial

Me parece el ensueño

Un sueño irreal

Recorriendo tu cuerpo

Y tu espacio vital

Un orgasmo que estalla

En el mundo virtual

Pasajero del tiempo

Un amante de abril

Primavera en tus ojos

Que lo hacen vivir...




Pablo Martinez

TE HALLÈ TARDE


...y en la soledad
una estrella fugaz, mil espacios
vacios y un hombre va, pasajero
del tiempo...


Te buscaba
Y te hallé tarde
Con tu vida apostada
A otro cartón
No tuviste la culpa
De no hallarme
Ni yo
Solamente te hallé tarde
Ya puedo imaginarte
Una boina de perfil
Un pantalón vaquero
El Partido Comunista
Por Neruda
Y tus versos en un panfleto
Para mí
Te hallé tan tarde
Que me avergüenzo
De decirte que te amo
Dirás que no has vivido
Lo he vivido yo
Pero ya igual te amaba
Sin saber de quien era
Ese amor que me daba
La mocedad.
Tu vestido amarillo avisté
En un verso de Benedetti
Y al verte
Enmudecí sin su canto.
Porque el amor traba lenguas
Y no sabemos qué hacer
Cuando llegan unos ojos
Que parecen de miel
Te alejas sin mirar atrás
Y me duele sentir
Que no puedes recordar
Lo que nunca estuvo
En tu memoria
Tu corazón sin candado
Pasa de puerta en puerta
Mi dolor
Y en ti ¡qué carajo¡
Es mi dolor
Tu libertad es una brisa
Que te aleja de mis sueños
Y mi amor verdadero
Pero qué le voy hacer...
Olvidaré que te hallé
Y viviré sin saber de ti
Y lo sé...
Por haber llegado tarde
Para siempre... te perdí.

lunes, 24 de septiembre de 2007

LA CULPA ES DE UNO


Para todos los que aman
con un corazòn lleno de ternura,
este regalo de Martha Morgaro, desde Mèxico


Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.

Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,

ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.

Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.

Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.

Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.

Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

martes, 18 de septiembre de 2007

LA ESPERA (Pablo Martinez)




Gélido
Entre cuatro paredes
Un desierto en mi alma me acompaña
El silencio en el entorno que muy poco se aleja
Traspasa las paredes de la casa y me trae (más que a cada instante)
Tu recuerdo
Aún te espero
Fuiste mi amor alado
Hacia el cielo infinito alzaste el vuelo
Olvidando que el olvido es sólo una palabra
Que se pierde cuando el silencio de la noche (sin permiso y sin quererlo)
Va y busca
Tu recuerdo
En dónde está tu amor
Se pregunta la nostalgia a esta hora
Se oye el eco de tu nombre en el vacío que espera
Tu silueta dibujada en las paredes de la casa (que es ruina y se derrumba)
Y tú no estas
Siempre libre
Corrías a mi lado
Regresabas con tu amor a quemarropa
Eras fuego de mi vida, de mi cama, de las cosas
Que sufren tu demora en el silencio en que se esparce (con el aroma de tu cuerpo)
La soledad
A dónde voy
Cómo regreso a vivir
Dónde puedo hallar la paz pérdida
Dónde encontrar consuelo y dejar de sentir
Que no hay nadie más en quien pueda alcanzar (por el resto de mi vida)
La felicidad.

Pablo Martinez

sábado, 15 de septiembre de 2007

HAIKUS ((Onitsura))







Un viento fresco.
Llenando el firmamento,
voces de pinos.

VA DE PRISA (Pablo Martinez)



Va de prisa
Tras mis pasos van quedando
Hondas huellas de recuerdos
En el tiempo sepultadas
Bailotean estridencias del pasado
Entre luces multiformes
Anhelando los imposibles besos
De un amor soñado

Adónde va
La rueda que me lleva
Al verso nunca escrito
La fuerza que me atrae
Dejó mi corazón herido
La savia de la flor ya está seca
Y no es misterio el amor
Cuando llega azota la tormenta
Todo lo rompe y se va.

Y queda
En los seres que aman
La eternidad del sentimiento
La esperanza muerta
Y una vida entera sabiendo
Que ya nada más será igual

Y pasaran los mal vividos
Y los buenos años
Presagiando la osamenta que seremos
Y olvidaremos que no somos gusanos
Que viven entre la muerte y los huesos

Y al final
Cuando cambie de forma el firmamento cantaremos
Y la rueda de la vida seguirá la misma ruta ya sin vernos
Olvidados como un copo de tierra en el sendero
Y sin saberlo
En algún lugar del espacio-tiempo viviremos
Y soñaremos.

ODA A LA ALEGRÌA (Pablo Neruda)



Alegria,
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.
Como la tierra
eres
necesaria.
Como el fuego
sustentas
los hogares.
Como el pan
eres pura.
Como el agua de un río
eres sonora.
Como una abeja
repartes miel volando.
Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.
No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.
Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:
Contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.
Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!
Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.
No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.

Pablo Neruda